La inseguridad urbana sigue marcando la agenda. Esta vez, la postal provino de Corrientes, donde un intento de asalto a plena luz del día terminó frustrado no por la acción policial inmediata, sino por la determinación de los empleados de una joyería y el auxilio de vecinos del barrio.
El hecho ocurrió el lunes alrededor de las 14:30 en el barrio Mil Viviendas, en la intersección de Avenida El Maestro y Cosquín. Allí, un hombre identificado como Juan Pablo Gómez Barrios, con antecedentes penales, irrumpió en el comercio con un atuendo llamativo para una jornada soleada de más de 20 grados: guantes, gorra, capucha y bufanda.
Portando un destornillador, amenazó a uno de los trabajadores, mientras le exigía dinero y joyas. Incluso llegó a decirle “dame tu mano”, con la aparente intención de maniatarlo. Sin embargo, la situación rápidamente cambió de signo: el empleado, lejos de ceder, lo enfrentó físicamente y lo sujetó de los brazos. En ese momento se sumó un segundo trabajador, que salió del baño y pidió auxilio en la puerta del local.
La escena derivó en un forcejeo violento que terminó con los involucrados cayendo sobre un mostrador, que se rompió durante la lucha. Allí, los empleados lograron reducir al agresor, quien repetía desesperadamente: “Me mandaron”, aunque sin dar detalles sobre sus cómplices.
A la confrontación se sumó un tercer hombre, y entre los tres inmovilizaron al ladrón mientras este seguía gritando. En el video registrado por las cámaras de seguridad, que rápidamente se viralizó en redes sociales, se escucha cómo uno de los trabajadores advierte a otro: “No le rompas el brazo porque después vas a tener problemas”, un gesto de autocontrol pese a la tensión del momento.
La escena llamó la atención de los vecinos, que acudieron al escuchar los pedidos de ayuda y colaboraron en la retención del delincuente hasta la llegada de los efectivos de la Comisaría Séptima Urbana, quienes finalmente lo detuvieron y secuestraron el destornillador utilizado como arma.
El saldo del intento de robo dejó al asaltante con lesiones leves producto de los golpes recibidos, sin riesgo para su vida. Según consignaron los medios, Gómez Barrios posee antecedentes penales y ya había tenido pasos previos por la Justicia.
El caso resonó con fuerza debido a que la misma joyería había sufrido meses atrás un robo a punta de pistola, en el que el ladrón escapó con dinero y nunca fue atrapado.

El episodio de Corrientes se conoció apenas una semana después de un violento atraco en Gregorio de Laferrere, partido de La Matanza, donde una banda de nueve delincuentes encapuchados y armados con guantes de látex redujo a un joyero con más de 34 años de trayectoria, lo golpeó con culatazos en la cabeza y lo obligó a abrir las bóvedas.
En esa ocasión, la secuencia quedó grabada y, aunque los ladrones no lograron grandes sumas, la víctima relató que vivió “un minuto y medio que pareció eterno”.
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